El Compost: Mejoras Naturales

El Compost: Mejoras Naturales 

Durante siglos los residuos orgánicos provenientes de las prácticas agricolo-ganaderas fueron considerados de gran utilidad. Pero fue recién tras la culminación de la Segunda Guerra Mundial en que el nitrato de amonio, antiguamente usado como componente en explosivos, se ganó un lugar de preponderancia al convertirse en un fertilizante a gran escala. A pesar de eso, los beneficios nunca pudieron igualarse, debido a su menor costo y sus propiedades nutricionales.

En la actualidad, a raíz de la toma de conciencia sobre la preservación del ambiente, que aconseja una “producción agrícola sustentable”, el compost ha vuelto a imponerse como una solución indiscutible. Entre los grandes beneficios comprobados científicamente figuran:

  • Mejora las propiedades físicas del suelo: la materia orgánica que se utiliza en el compost beneficia la estabilidad estructural de los agregados del suelo agrícola. Es decir, hace que los suelos más pesados se conviertan en más porosos y convierte a los más compactos en ligeros. Además, aumenta la permeabilidad hídrica y gaseosa, y permite una mayor capacidad de retención del agua en los suelos mediante la formación de agregados, los cuales tienen rol cementante de las partículas minerales.
  • Potencia las propiedades químicas: la materia orgánica aporta macronutrientes, como el Nitrógeno (N), Fósforo (P) y Potasio (K) y micronutrientes. A su vez, mejora la capacidad de intercambio de cationes del suelo y su actividad biológica. Incluso, actúa como fuente de energía y nutrición para los microorganismos presentes en el suelo, los cuales viven a expensas del humus y contribuyen a su mineralización. Vale destacar que una población microbiana activa es índice de fertilidad.
  • Mayor rentabilidad: al utilizarse residuos para su conformación y permitir una disminución de la demanda de aditivos químicos por su mejor absorción, los costos asociados a la siembra, crecimiento y enmiendas son más bajos.