El valor de la Seguridad Alimentaria en la industria

En la actualidad la seguridad alimentaria se ha convertido en un aspecto de primer orden en un mundo globalizado. Los estandares varían dependiendo de la población y las necesidades de cada país.

La inestabilidad económica unida a otros factores de riesgo han generado que el primer objetivo quede aún lejos de ser conseguido, por esta razón ante la inmensa cantidad de alimentos que se tira diariamente, muchos gobiernos han optado por la aplicación de políticas que eviten el desperdicio de los mismos y, con ello, garantizar la sostenibilidad del sistema alimentario, problema que involucra a todos los actores de la cadena alimentaria.

No menos importancia tiene el segundo objetivo, donde todos los esfuerzos van destinados a evitar que algún alimento afecte a la salud del consumidor. Para este fin, las industrias alimentarias implantan numerosos sistemas de gestión de la seguridad alimentaria en respuesta a un mercado cada vez más exigente. Los consumidores exigen productos respetuosos con el medio ambiente, más naturales y saludables, producidos ecológicamente, y sin una posterior adición de conservantes artificiales. Todo ello gracias a una mayor conciencia del consumidor sobre un estilo de vida saludable.

Otro factor que afecta a esta industria son los cambios en los hábitos alimenticios, la incorporación de nuevas culturas culinarias, el aumento de los colectivos de riesgo debido al envejecimiento de la población o al sufrimiento de determinados tipos de enfermedades, muchas de ellas de origen alimentario como las intolerancias y alergias alimentarias, han llevado a cambios en los modos de producción y en la variedad de productos que podemos encontrar hoy día en el mercado. Por ejemplo, cada vez es mayor la oferta de productos libres de gluten o sin lactosa. En este sentido, y para garantizar el control de alérgenos en la industria alimentaria y la restauración colectiva, asegurando el derecho a la información para que los consumidores tomen decisiones con conocimiento de causa, recientemente ha entrado en vigor un nuevo reglamento europeo que responde de alguna manera a las exigencias de los consumidores en cuanto a composición y etiquetado de los productos puestos a la venta.

Por todo ello, se considera que la educación y formación en materia de manipulación de alimentos y seguridad alimentaria es un factor clave para garantizar la calidad, vida útil de los alimentos y salud de los consumidores. A nivel doméstico, sigue existiendo un cierto desconocimiento por parte de ciertos grupos de población sobre las principales normas de higiene durante la manipulación. En cambio, cuando nos centramos en el sector profesional, los manipuladores reconocen aplicar todas estas normas y, aún así, se registran casos de toxiinfección alimentaria. Esto indica que deben mejorar las medidas de higiene y seguir formándose en materia de seguridad alimentaria.

De acuerdo con las normativas europeas en materia de seguridad alimentaria la formación es obligatoria, así lo exigen también los diferentes sistemas de gestión de la seguridad alimentaria. De ahí que exista gran variedad de materiales formativos adaptados a las necesidades de cada sector de la industria alimentaria.

 

 

Referencia

Betelgeux